jueves, 18 de marzo de 2010

Días.

Hay días que ocurren de noche.
Hay días sabáticos.
Fueron días largos.
Sangraron días soviéticos.
Lloraron días instantáneos.
Hay días que fueron días.
Días de estrellas.
Días canasta de lluvia.
Días de lluvia a cántaros.
Días aquellos,
En los que ponía el puente entre las distorsiones.
Días que amanecían formando una pena.
Días en que era todo al revés.
Patas para arriba.
Días de panza arriba.
Noches despanzurradas.
Madrugadas hippie.
Noches de puro cabecear.
Días de asentir duro.
Noches de mosquitos.
Desmayos por rebotes diarios contra el suelo nocturno.
Hay días hoy.
Hubo días ayer.
Habrá días mañana.
Días para no levantar la cabeza.
Días de levantar perdices.
Días de no.
Días de cero, cero, cero.
Tardes de cero, uno, cero.
Noches de uno, uno, uno.
Noches de sólo uno.
Puros días cibernéticos.
Noches de cobro extremo.
Amaneceres agitados.
Días asustados de dureza interminable.
Noches de exprimir botellas.
Mañanas de cajas por el pasto.
Días de poemas.
Días de saber que los días no vuelven.

No hay comentarios:

Publicar un comentario