miércoles, 17 de marzo de 2010

No más.

Hoy desperté en un oasis en medio de la selva.
Hoy pedí perdón por los errores de una navidad que no publiqué.
Y hoy te encontré despierta
entre el tonto crepúsculo
y entre las fauces de tu reflejo.
Hoy me paré frente a tus ojos
y al tragarlos los noté fijos.
-¿A dónde vas?-
Me preguntó tu cicatriz más grande.
No respondí.
Nadie lo hizo.
Junté, con la derecha, un racimo de llaves.
y estreché, con la izquierda, la pata del picaporte.
Hoy no dije que llovería
pero la suposición fuer colectiva:
Llovió.
Salí a la lluvia
Y me volví a ahogar a la primera gota.
Volví al oasis
y en él me esperaba el aljibe más profundo.
Llovió.
Y la mariposa de hielo suplantó a tus manos.
Entonces, se posó en la lluvia.
Y me abandonó en medio de mi oasis,
con no más de un aljibe vacío.

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