No era la primera vez que lo hacía
Dormirme con los ojos abiertos era ya como un hobby, una diversión
Pero por esta vez el insomnio me propuso ponerme en lugar de algo
Que no era yo.
Y así fué que me zambullí en la existencia de una
Molestia casi cotidiana:
Una basurita en el ojo de algún desafortunado gigante.
Quedaron para evidenciarlo solo líneas
Estas líneas
Líneas de azul y agua
Líneas de palabras y de ojos
Testimonios alineados, yuxtapuestos.
-No puedo dejar de sentirme inútil pero no caigo en desesperación
Vivo, siempre que tenga vida, bajo y sobre una super visión que me
Supervisa.
No puedo evitar sentirme observado, pues todo lo que veo es
un ojo y tiene ojos
Ni rojo ni dorado solo un ojo que mira
de reojo mi actuar, mi decir.
Un ojo que sonríe fijo cuando, y solo cuando
dejo de observarlo solo para poder mirarlo
Y él lo sabe.
Creo, sin ningún grado de descreimiento, que ya sé
dónde me encuentro:
Perdido y encerrado, divagando dentro de la inútil existencia
de una basura en mi ojo derecho.
Y claro, ya no se escucha, de tarde, el quejido del
feroz martillo ni del inútil pabellón puesto que está a muchos
miles de mis cuerpos de distancia.
No puedo evitarlo,
el párpado no quiere dormir
ni hablar.
No dejo de sentirme insoportabilizadamente observado.
Soy aquella basurita en el globo que alguna vez
fue tierra y sólo tierra:
Un solo grano de mundo.
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