Esta mañana, todo me huele a flores.
Pero, no a flores vivas ni a rosas primaverales.
Esta mañana, todo me huele a flores marchitas,
a flores de cementerio, a flores de adiós.
Esta mañana no respondo al saludo de los transeúntes que hoy,
son más obstáculos que personas.
Más vale callarse.
Más vale otorgar silencio.
Más vale esperar sentado a que el viento que se lleva nuestras horas
se lleve también el olor de las flores de esta mañana.
Olor a rosas marchitas.
Olor a mañana otoñal.
Y muerta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario